El Bare Knuckle conquistó el Antel Arena y Tonga Reyno hizo historia ante su gente
La primera edición de Bare Knuckle Fighting Championship en Sudamérica tuvo un marco espectacular en Montevideo. El uruguayo Gastón “Tonga” Reyno ganó por nocaut técnico, mantuvo su invicto y desafió al campeón mundial frente a un Antel Arena colmado.
La llegada de la Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC) a Uruguay marcó un antes y un después para los deportes de combate en el país. La organización de boxeo a puño limpio más importante del mundo eligió Montevideo para desembarcar por primera vez en Sudamérica y la respuesta del público estuvo a la altura de las expectativas: el Antel Arena presentó un gran marco de espectadores para una velada que combinó espectáculo, intensidad y un ambiente pocas veces visto en este tipo de eventos.
El gran protagonista de la noche fue el uruguayo Gastón Reyno, quien cumplió uno de los grandes objetivos de su carrera: pelear en su país ante miles de aficionados. El salteño respondió con una actuación contundente y derrotó por nocaut técnico al estadounidense Josh Krejci, extendiendo su invicto a cuatro victorias consecutivas dentro de la BKFC.
Un dato que refleja el poder de definición del “Tonga” es que sus cuatro triunfos en la organización llegaron antes del límite, todos por nocaut o nocaut técnico, consolidándose como una de las figuras de mayor crecimiento dentro de la empresa. Su agresividad, la precisión de su mano derecha y su experiencia en los deportes de combate lo han convertido en uno de los nombres que más expectativa genera entre los aficionados.
Pero más allá del resultado deportivo, la velada dejó en evidencia el crecimiento del bare knuckle a nivel internacional. La disciplina, que se desarrolla sin guantes y con reglas específicas diseñadas para priorizar el intercambio de golpes de pie, ha experimentado un notable aumento de popularidad en los últimos años, atrayendo tanto a exboxeadores como a peleadores provenientes de las artes marciales mixtas y otros deportes de combate.
El éxito de convocatoria en Montevideo confirmó que Uruguay también tiene un público dispuesto a acompañar este tipo de espectáculos. El ambiente en el Antel Arena fue uno de los aspectos más destacados de la noche, con tribunas colmadas y un constante apoyo para los representantes locales.
Como cierre de una jornada inolvidable, Reyno aprovechó la repercusión de su victoria para lanzar un desafío directo al campeón mundial de su categoría, dejando en claro que su próximo objetivo es disputar el cinturón de la BKFC. Con cuatro triunfos consecutivos y un rendimiento que sigue en ascenso, el uruguayo dio un paso importante para posicionarse entre los principales aspirantes al título de la organización.